Thursday, October 30, 2008

El perfume prohibido

El aroma de tu perfume seniala cada lugar donde has estado.
A veces escucho a la puerta de la oficina cerrarse, clara senial que alguien ha estado al mismo tiempo que yo sin haberme dado cuenta siquiera. Me levanto, pregunto en los grandes cuartos "-Hay alguien?" y ahi te adivino, en medio del silencio, cuando te has ido, tu perfume te delata. El se ha quedado un rato mas que tu, me envuelve y emborracha y sin que lo sepas, por supuesto, lleno mis pulmones del aroma que ahora mismo acaricia partes que solo los elegidos tienen acceso a ellos.
Me es prohibido saber cual es el nombre de ese perfume. Yo mismo me impongo tan terrible pena porque si lo supiera, lo compraria y vestiria con el a otra mujer que no seas tu. Alli la magia se quebraria en millones de pedacitos, algo tragico y sin remedio, sin manera de volver a ser arreglado, como la perdida de confianza de Moises en su pueblo.
Por eso es que hay cosas que nunca deberan ser atrapadas, como pajaro, un amanecer, un gemido del ser que uno ama. Son cosas que para que existan deben ser libres como tu perfume que con su vida propia camina y te anuncia y denuncia a veces.